Ir al contenido principal

Cantidad versus calidad: debates de la edición

Muchos meses han transcurrido desde que no entraba a mi blog. Las razones son evidentes; por un lado, exceso de trabajo producido por una diversificación de actividades; por el otro, falta de material o de inspiración para escribir más sobre mi trabajo, la edición.


En estos meses de ausencia, he ido y venido por diversidad de espacios de trabajo. Unos relacionados directamente con la edición, otros que en nada se parecen a lo que he hecho antes, pero que han sido enriquecedores.


En enero, me interné en un espacio totalmente desconocido para mí. Estuve apoyando en la corrección y edición de artículos a un portal muy exitoso en la red. He de reconocer que la experiencia me cautivó, pero llegó el momento en el que sí me sentí cautiva entre las barreras del tiempo y de los horarios. Me sentía, no obstante, a gusto... hasta que descubrí que mi trabajo nunca fue apreciado en su justa dimensión. No lo medité y renuncié a un proyecto que reconozco me encantó. 


Pero bueno, son gajes del oficio en este hostil medio, no me quejo, reiteró me gustó y creo que alguna vez  seguiré internándome en esos espacios, pero sin el yugo de entregar cantidad. 


Me resisto a que mi trabajo sea considerado un oficio cuantitativo.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Uso y abuso de "etcétera", "etc.", "entre otros" y "entre otras"

Frecuentemente, he encontrado en los textos que edito, un abuso en el uso de la frase “entre otros”, para señalar que una serie o enumeración incluye algunos otros elementos. No tengo inconvenientes en utilizar conectivos que hagan la lectura más amena, fluida y agradable. No obstante, el uso es excesivo y, en muchos casos, muy mal utilizado. Convencionalmente, la expresión usada para cerrar enumeraciones incompletas  es etcétera (significa “ el resto”, “y las demás cosas” ),  con más frecuencia su abreviatura “etc.”, antecedida por una coma (ambas formas, etcétera y etc. , son válidas).   Sin embargo, las enumeraciones  no deberían, necesariamente, terminar con un “etcétera” o “etc”.  Es perfectamente válido, concluir un enunciado que incluya una enumeración,  antecediendo la última de las palabras de esta, con una coma (,) y un punto al final para cerrar el enunciado. De la misma manera, pueden usarse puntos suspensivos en lugar del punto final. ...

Cazadora de erratas: ¿ausencia temporal o definitiva?

Ausencia obligada por el tiempo y las obligaciones, demasiado trabajo en esta temporada… pero más que exagerado, una faena que requirió de todos mis sentidos para no dejar pasar nada. Esta cazadora de erratas, de oraciones mal construidas, gazapos y faltas de ortografía, se sintió, como pocas veces en su vida, harta de hacer lo que más le gusta. En mi historia como “apaga fuegos” es la primera vez que me he sentido tan feliz al terminar un trabajo. Dieciocho libros que sentí eternos, solo nueve de ellos que puedo llamar, de alguna manera, “legibles y aceptables”… los demás, no sé, creo que podrían hacerse mejores esfuerzos, si existiera el compromiso honesto de los involucrados. En todo oficio, quehacer o tarea, hay momentos en los que solo se antoja terminar o salir corriendo y olvidarse del asunto. En mi caso, mi opción fue terminar, pero confieso que, en mi afán, quien más sufrió fue mi sistema nervioso. Quiero olvidarlos, por salud mental, y que regresen a mi memori...

Extranjerismos crudos y su escritura en el texto

Hay muchos préstamos de palabras de otras lenguas en nuestro idioma: los extranjerismos . Muchos de ellos provienen del francés (galicismos); del inglés (anglicismos); del latín (latinismos); de las lenguas nativas americanas (indigenismos);  y del árabe (arabismos). En su mayoría, su introducción al español responde a un momento histórico determinado por condiciones políticas, sociales, económicas y culturales.  La escritura de muchos de estos préstamos ha ido adaptándose a la grafía y ortografía que corresponden al español. No obstante, existen extranjerismos crudos que no han sido asimilados aún a las normas ortográficas del español y que conservan su grafía original. Por ello, se les llama extranjerismos crudos. Para escribirlos en los textos debe hacerse con un atributo de fuente distintivo que los identifique como palabras provenientes de otras lenguas. Los mismos criterios deben aplicarse a frases u oraciones en voces extranjeras.  Por ejemplo: Si todo el...